Un cadáver hallado en extrañas circunstancias en una casa deshabitada provoca que los agentes de policía de Scotland Yard se pierdan en divagaciones equivocadas. Y, por si fuera poco, un nuevo asesinato parece complicar aún más la historia. Para resolver el misterio, habría que remontarse en el tiempo a otros asesinatos ocurridos hace 30 años en la ciudad mormona de Salt Lake City... Sólo Sherlock Holmes, gracias a sus implacables poderes deductivos y forenses, será capaz de solventar el crimen. ESTUDIO EN ESCARLATA es la primera novela de una larga serie protagonizada por el inmortal detective Sherlock Holmes y su infatigable compañero el Dr. Watson, su no menos genial narrador. Arthur Conan Doyle (1859-1930), médico y escritor, es conocido principalmente por establecer los cánones de la novela policíaca y como el genio creador de este famoso detective.
Citas:
Mi estupefacción llegó sin embargo a su cenit cuando descubrí por casualidad que (NDR: Sherlock Holmes) ignoraba la teoría copernicana y la composición del sistema solar. El que un hombre civilizado desconociese en nuestro siglo XIX que la tierra gira en torno al sol, se me antojó un hecho tan extraordinario que apenas si podía darle crédito.––Parece usted sorprendido ––dijo sonriendo ante mi expresión de asombro––. Ahora que me ha puesto usted al corriente, haré lo posible por olvidarlo. ––¡Olvidarlo! ––Entiéndame ––explicó––, considero que el cerebro de cada cual es como una pequeña pieza vacía que vamos amueblando con elementos de nuestra elección. Un necio echa mano de cuanto encuentra a su paso, de modo que el conocimiento que pudiera serle útil, o no encuentra cabida o, en el mejor de los casos, se halla tan revuelto con las demás cosas que resulta difícil dar con él. El operario hábil selecciona con sumo cuidado el contenido de ese vano disponible que es su cabeza. Sólo de herramientas útiles se compondrá su arsenal, pero éstas serán abundantes y estarán en perfecto estado. Constituye un grave error el suponer que las paredes de la pequeña habitación son elásticas o capaces de dilatarse indefinidamente. A partir de cierto punto, cada nuevo dato añadido desplaza necesariamente a otro que ya poseíamos. Resulta por tanto de inestimable importancia vigilar que los hechos inútiles no arrebaten espacio a los útiles. ––¡Sí, pero el sistema solar..! ––protesté. ––¿Y qué se me da a mí el sistema solar? ––interrumpió ya impacientado––: dice usted que giramos en torno al sol... Que lo hiciéramos alrededor de la luna no afectaría un ápice a cuanto soy o hago.
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